CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918


CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918

El Orfeón de Graus se creó en 1914. Por tanto se cumplen cien años de su existencia. Formaron parte de él más de 100 personas y fue todo un acontecimiento cultural y social para el Graus de la época. En este blog quiero recoger los acontecimientos más señalados de su historia, así como los del que fue su director Manuel Borguñó.

sábado, 8 de abril de 2017

VELADA TEATRAL

8 de abril de 1917

"En la noche de Pascua tuvo lugar en el Ideal Cinema una brillante velada teatral por la compañía del Orfeón.

Entre otras obras se representó la muy aplaudida comedia Zaragüeta, cuyos intérpretes fueron muy aplaudidos por la distinguida concurrencia."

Zaragüeta, comedia en dos actos de Ramos Carrión y Vital Aza

El Ribagorzano, 18 de abril de 1917

sábado, 1 de abril de 2017

"EL TRIUNFO DEL ARTE", EL LIBRO SOBRE EL ORFEÓN

1 de abril de 2017

Un libro inmortaliza la curiosa historia del Orfeón de Graus

La publicación se presentó ayer en el Espacio Pirineos.

La publicación El triunfo del arte. El Orfeón de Graus, 1914-1918 relata la aventura que el músico, pedagogo y compositor Manuel Borguñó inició en la villa ribagorzana en 1914, donde hizo debutar en solo tres meses un orfeón con más de ciento cincuenta voces.

http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=1054366



El libro ‘El triunfo del arte’ sobre el orfeón de Graus se presenta este viernes

 
El centro Espacio Pirineos de Graus, acoge, este viernes 31 de marzo a las 20 horas, la presentación del monográfico ‘El triunfo del arte. El Orfeón de Graus 1914-1918’, editado por el Ayuntamiento y escrito por Jorge Mur, licenciado en Historia Medieval y técnico de cultura municipal, que repasa la brillante historia de esta formación coral que reunió a más de 150 hombres, mujeres y niños, y que triunfó en sus conciertos de Zaragoza y Barcelona. 

A través de más de un centenar de imágenes y, contando con el apoyo de un buen número de artículos y notas contemporáneas, Mur presenta en el libro la extraordinaria historia de este fenómeno artístico y social, tristemente desarbolado a escasas semanas de su debut en el Teatro Real de Madrid.

El paso del Orfeón de Graus por el panorama musical español de principios del siglo XX. fue fugaz y efímero. En 1914 Graus acogía con entusiasmo la llegada de un excepcional pedagogo y compositor, Manuel Borguñó, que en tan solo tres meses hacía debutar un orfeón con más de ciento cincuenta voces, formado por hombres, mujeres y niños.
 
Periodistas y músicos llegaban al teatro local atraídos por la fama y mérito vocal del coro, que triunfaba en una serie de conciertos ofrecidos en Zaragoza y Barbastro en 1915, y en Barcelona en 1916. La afinación y repertorio del Orfeón, en el que especialmente brillaban el timbre y frescura de sus dos solistas, cautivó a las miles de personas que les escucharon, incluidas eminentes figuras como Tomás Bretón, Apel.les Mestres, Angel Guimerà, Lluis Millet o Mariano de Cavia.

Su autor, Jorge Mur Laencuentra es licenciado en Historia Medieval y técnico de cultura en el ayuntamiento de Graus. ‘El triunfo del arte. El Orfeón de Graus, 1914-1918’ (2017) es el tercer libro del autor tras ‘Graus revisitado. Secuencia gráfica del progreso local’ (2015) y la publicación conjunta de ‘Septembris. Historia y vida cotidiana en Graus entre los siglos XI y XV’ y la ‘Colección Documental de Graus, 1050-1450’ (2003).

La carrera de Jorge Mur como investigador de lo micro contempla igualmente la elaboración de distintos artículos especializados y del catálogo interactivo ‘Lux Ripacurtiae V. La Fiesta’ (2001), así como la coordinación de otros catálogos de la misma serie expositiva.

En la elaboración del libro han colaborado una quincena de archivos y un número muy superior de informantes y prestadores de Aragón, Cataluña y Canarias, regiones por las que quedó dispersa la obra y memorias del Orfeón de Graus y de su creador.

En la presentación del viernes 31 el autor estará acompañado por el alcalde de Graus, José Antonio Lagüens y la diputada provincial de cultura Berta Fernández. El jueves 6 de abril se presentará también en Huesca en el Instituto de Estudios Altoaragoneses.

Radio Huesca.com, 31 de marzo de 2017

martes, 17 de enero de 2017

VELADA TEATRAL

17 de enero de 1917

El cuadro escénico del laureado Orfeón prepara para el día de San Antonio una velada extraordinaria en el elegante coliseo "Ideal Cinema", poniéndose en escena las aplaudidas zarzuelas La leyenda del monje y El día de Reyes.

La leyenda del monje, zarzuela de Ruperto Chapí con libreto de Carlos Arniches y Gonzalo Cantó

El día de Reyes, zarzuela de Manuel Penella con libreto de Manuel Moncayo

El Ribagorzano, 18 de enero de 1917

viernes, 9 de diciembre de 2016

ESCRITO INTERESANTE

Madrid, 10 de diciembre de 1916

Sr. D. Tomás Castillón

Mi distinguido y apreciado amigo. Más que ocupaciones múltiples y urgentes, en las que habría abierto un paréntesis, una dolencia de varios días y el deseo de escribirle con alguna extensión, han demorado mi expresión de sincero reconocimiento por la distinción de Socio honorario del Orfeón de su digna presidencia que han servicio conferirme.

Siempre fue apreciable este honor: pero después del excelente éxito de la excursión del Orfeón gradense a Zaragoza y de su reciente y brillante triunfo en Barcelona, aun se ha avalorado el título indicado.

Al asociarme desde Madrid al solemne banquete que les ofrecieron en la meseta del Tibidabo, hubo de recordar en concisas frases la significación social de los trovadores provenzales y de aludir a la que tienen merecidamente los orfeones en nuestros días.

Queda otro punto por examinar. ¿Son hoy oportunos los cantos populares ante la lucha terrible que ensangrienta y arruina a Europa?

Este problema se ha dilucido admirablemente en las reuniones de poetas y músicos denominadas Eisteddfod, que mantienen vivas costumbres nacionales parecidas a los Juegos florales tolosanos en país de Gales y conste que menciono a Inglaterra como pudiera referirme a Alemania o a cualquier otra nación en guerra si conociese algún hecho análogo.

A la reunión de este año compareció Lloid George, y dijo, entre otras bellas y elevadas consideraciones aquel hijo ilustre del Principado de Gales. "¿Por qué no cantar durante la guerra? ¿Por qué no cantar especialmente en estos momentos?"

"Existe un ave en nuestros campos que puede competir con el mejor de los ruiseñores.

Y le llamamos Y Cymro y canta la alegría y en la tristeza, canta en la prosperidad y también en el infortunio. Canta cuando está ociosa, cuando trabaja, canta al sol y en medio de la tempestad. ¿Por qué no ha de cantar durante la guerra si canta de día y de noche"

(sic) pal por no repetir lo anteriormente diles agrada saber que, mientras ellos mantienen alto el honor de Gales en los campos de batalla de Europa, Asia y África, nosotros hacemos aquí todo lo posible para conservar vivas las instituciones educadoras que han hecho del Principado lo que es y lo que para ellos significa."

Escuchad, además, apreciados orfeonistas, este delicado concepto de aquel estadista: "Cuando el pavoroso conflicto actual termine soplará una ráfaga de materialismo por todo el país. Entonces se pensará principalmente en la producción y en la maquinaria que ella demanda. Es verdad que soy partidario de una gran producción y que he hecho, dijo el hoy Primer Ministro de Inglaterra, cuando ha estado de mi mano para perfeccionar la maquinaria con dicho fin. Mas esto no es todo. Nada hay tan fatal para un pueblo como circunscribir sus miras a la satisfacción de las necesidades materiales del momento. Los sentimientos nacionales, en que el sentimiento no figura para nada son como cardos que crecen en el yermo. Después de la guerra, tendremos necesidad de mejores talleres: pero necesitaremos más que nunca instituciones que elevan las miras populares por encima y más allá de los negocios, tendremos entonces necesidad de que las tradiciones nacionales nos recuerden que no solamente de pan vive el hombre."

Mucho debemos imitar a las naciones neutrales que se preparan a aumentar sus medios de vida; pero también debemos admirar los ejemplos de serenidad que ofrecen todos los pueblos beligerantes.

¡Dios quiera que estas expresiones de aliento repercutan en el animoso pueblo de Costa y que, mientras contribuya al esfuerzo del trabajo nacional que en todos los estados se requiere, exprese ese artístico Orfeón el temple del alma española evidenciado por sus cantares aragoneses!

No solo harán así bien a Graus, sino que también a otras comarcas de la Patria a que lleguen, como expansión grata, estas corrientes de espiritualidad y de hondos afectos.

La prolijidad de esta carta, las consideraciones expuestas en reuniones públicas y en la prensa y la continuada reminiscencia de los servicios del Orfeón al Arte y a la cordialidad social comprueban mejor de lo que ahora pudiera expresar cuánto agradezco el indicado nombramiento de Socio de honor.

Tenga la bondad de transmitir a los demás señores de la acertada Junta, al benemérito Director Sr. Borguñó, al selecto poeta de las canciones ribagorzanas señor Gambón, a cuantos de distinguieron en la memorable excursión a Cataluña y a los demás adheridos al Orfeón de Graus, el expresivo saludo de su afectísimo amigo y consocio que e.s.m.

José Maluquer y Salvador

El Ribagorzano, 22 de diciembre de 1916

lunes, 31 de octubre de 2016

EL CENTRO ARAGONÉS DE BARCELONA

EL CENTRO ARAGONÉS DE BARCELONA Y EL ORFEÓN DE GRAUS

"Con gran satisfacción publicamos la siguiente carta que expresa el verdadero sentir de los afectos y cariños de aquella patriótica Casa hacia nuestro Orfeón.

1º de Noviembre de 1916

Sr. D. Marcelino Gambón, Graus.

Por mí y en representación de este Centro cuya presidencia estimo como altísimo e inmerecido honor, contesto a su carta aprecia del 20 de octubre último.

Yo acepto, reconocido, sus palabras de cariño para nosotros, y sus elogios a la casa de Aragón, que es de todos por igual, y devuelvo, centuplicados, esos afectos hacia los gradenses todos, tan dignos de ser queridos por su hidalguía y por el noble desinterés con que tan gallardamente laboran por el progreso de esa ciudad, amada del inmortal Costa.

Ninguna gratitud nos debe Graus: fuimos nosotros, por el contrario, los honrados con la visita del notabilísimo Orfeón que tan brillantemente demostró como Aragón no marcha a remolque, antes bien vive incorporado culturalmente a las capitales más progresivas de la Nación. Somos nosotros los obligados, y quienes debemos eterna gratitud a ustedes que tan alto han puesto en Barcelona el nombre de Aragón, enalteciendo y afirmando sus prestigios.

El Centro Aragonés lo sabe, y porque así lo aprecia, en imparcial juicio, no olvidará jamás el viaje del laureado Orfeón a esta gran urbe catalana.

Y ruego a usted que, con la expresión sincera de mi personal reconocimiento, el de las Juntas directiva y consultiva, y de todo el Centro, se digne saludar al Orfeón, al que admiramos y queremos de veras, y una vez más se reitera de usted muy afectísimo amigo y s.s.q.b.s.m.

Pascual Sayos, Presidente."

El Ribagorzano, 22 de noviembre de 2016

jueves, 20 de octubre de 2016

HOMENAJE DE LA CORAL VILLA DE GRAUS AL ORFEÓN EN BARCELONA

Programa de actos
Texto: www.espaciopirineos.com
Fotografías: Eduardo Lecina


El domingo 16 de octubre de 2016 forma ya parte de la historia artística de Graus. El Ayuntamiento de Graus organizaba y acompañaba a la Coral Villa de Graus en el desarrollo de un intenso programa de actos en Barcelona, donde la coral interpretaba sendos conciertos en el Centro Aragonés y el Orfeó Gracienc de la ciudad. La delegación grausina era también recibida con honores en el Ayuntamiento de Barcelona.

El viaje, que pretendía rememorar y emular de algún modo la aventura que 130 orfeonistas protagonizaron en octubre de 1916, contaba con la indispensable colaboración de la empresa Alosa. El germen de esta compañía de transportes lo encontramos en la Hispano Altoaragonesa, que igualmente participó hace cien años de la excursión artística del Orfeón de Graus a Barcelona.
El autobús de Avanza en la glorieta de Joaquín Costa antes de la salida de Graus

La Coral Villa de Graus, fundada en 1984, protagonizaba los actos de conmemoración del centenario de los conciertos del Orfeón de Graus en Barcelona. Dirigida por Noelia Torres, con la voz solista de la soprano Alba Mur, y con Germán Barrio al piano, interpretaba en ambos auditorios un repertorio extraído directamente del celebrado por el Orfeón de Graus en sus conciertos de octubre de 1916 en el Teatro Goya, el Palau de la Música Catalana y el Palacio de Bellas Artes. Temas compuestos en Graus por el fundador y director del Orfeón Manuel Borguñó como su adaptación de la Albada local, los himnos a Costa y San Isidro, y la jota ‘Viva Aragón’, compartían programa con canciones populares de Aragón y Cataluña como la Jota de Retana o la sardana ‘La nit de l´amor’ de Morera; con piezas clásicas como el ‘Canto de la Alondra’ de Mendelssohn y el ‘Ave Verum’ de Saint Saëns, y con las canciones ‘El majo tímido’ y ‘El majo discreto’ de Granados, éstas brillantemente interpretadas por Alba Mur.

Coral Villa de Graus cantando en el Centro Aragonés de Barcelona

El salón de actos del Centro Aragonés presentaba el aspecto de las grandes ocasiones. El auditorio se llenaba completamente con la asistencia de socios del Centro y numerosos ‘hijos de la villa’ residentes en Barcelona. La directora de la Coral Noelia Torres introducía al público en aspectos históricos y técnicos del repertorio seleccionado, y el público vibraba de principio a fin con la belleza de las composiciones y la notable interpretación, tanto de piezas corales como el ‘Himno a Costa’ y el ‘Ave Verum’ como en la sobresaliente ejecución de Alba Mur en ‘El majo discreto’ y ‘Viva Aragón’.

Alba Mur, muy aplaudida en su intervención como solista

Al final del concierto, el presidente del Centro Aragonés Ángel Barón felicitaba a la Coral y entregaba al alcalde de Graus José Antonio Lagüéns una serigrafía de Jorge Gay realizada con motivo del centenario del Centro. Hemos de recordar que la inauguración de la nueva sede del Centro Aragonés en 1916 fue el motivo principal de la visita del Orfeón a la ciudad. A continuación, coristas, representantes del Ayuntamiento de Graus y del Centro Aragonés, y algunos amigos de la música, entre quienes hay que destacar a la soprano Mª Ángeles Sarroca, comían juntos en uno de los salones del Centro.

Coral Villa de Graus en la puerta del Centro Aragonés

La jornada continuaba con una recepción institucional en el Saló de Cent del Ayuntamiento barcelonés. La sala, henchida de historia, y en la que el propio Orfeón de Graus había sido recibido con gran boato en 1916, se abría nuevamente a la Coral Villa de Graus y los representantes y vecinos de Graus. El teniente de alcalde Jaume Collboni presidía un emotivo acto en el que también pronunciaban discursos el alcalde José Antonio Lagüéns, la regidora barcelonesa -estrechamente vinculada a Graus- Montserrat Ballarín, y el técnico de cultura Jorge Mur, y en el que también estaba presente el concejal grausino Joaquín Baldellou.

José Antonio Lagüens, alcalde de Graus, en su intervención en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona

Todos coincidían en la enorme repercusión humana y artística que tuvo la creación del Orfeón de Graus, y en el rotundo éxito cosechado en los principales auditorios de Barcelona, cuna de la música, por una formación popular y venida del mundo rural. Se destacaba la valentía y brillantez de la iniciativa, y se hacía un cariñoso homenaje a los hombres y mujeres que protagonizaron la que seguramente es la principal aventura artística de Graus. El acto de hermandad entre dos pueblos que se reencontraban gracias al trabajo y al amor al arte, concluía con sendos vivas al Orfeón de Graus, a su creador Manuel Borguñó, a Barcelona y a Graus. Tras las palabras, la Coral Villa de Graus interpretaba la Albada. El encuentro se extendía con la visita distendida a otras dependencias consistoriales como el salón de plenos.

Coral Villa de Graus cantando Albadas en el Ayuntamiento de Barcelona

Asistentes a la recepción en el Ayuntamiento de Barclona

Cartel del concierto en el Orfeó Gracienc

El último de los actos en los que participaba la Coral Villa de Graus con motivo de este homenaje centenario tenía también un especial significado. La coral grausina compartía escenario en el auditorio del Orfeó Gracienc con su coro principal. El concierto comenzaba con la interpretación de tres piezas a cargo del orfeón anfitrión, para dar paso a la Coral Villa de Graus, que ejecutaba de nuevo íntegramente el repertorio cantado por la mañana.

Orfeó Grecienc

El renovado auditorio de esta mítica agrupación musical –fundada en 1904-, presentaba nuevamente un excelente ambiente, y es que este concierto conjunto servía además para abrir las puertas del Gracienc después de varios meses de obras en el edificio. La última pieza del concierto, cantada al unísono por ambos coros fue la canción popular catalana ‘L´hereu Riera’. Al finalizar el concierto, el presidente del Orfeó obsequió a la Coral con un libro de memorias de Joan Balcells, primer director del Gracienc, y varios cedés grabados por la coral barcelonesa.

Coral Villa de Graus en el Auditorio del Orfeó Gracienc

El acto y la visita a la ciudad concluían con un refrigerio ofrecido en el propio local de la agrupación, en un encuentro pleno de cordialidad y amor a la música, auténtico objetivo tanto de la aventura protagonizada hace un siglo por el Orfeón de Graus como del homenaje promovido ahora por el Ayuntamiento de Graus.

Coral Villa de Graus y Orfeó Gracienc
 
















Se pueden ver varios videos en:  http://borgunyo.blogspot.com.es/

lunes, 17 de octubre de 2016

DISCURSOS EN EL BANQUETE DEL TIBIDABO II

DISCURSO DE TOMÁS COSTA

Señoras y señores:

Después de tan suculenta comida, de los ardores producidos por el champagne y emocionado por las pruebas de afecto recibidas de todo lo que vale y significa en esta hermosa capital, de todo el pueblo barcelonés, difícil ha de serme coordinar pensamientos e ideas que se aproximen a expresar el inmenso sentimiento de nuestra gratitud.

Decía el diario El día gráfico al dirigirnos cariñoso saludo, "que estábamos en nuestra casa, y que los habitantes de Barcelona son nuestros amigos, nuestros admiradores, nuestros hermanos", y así lo entendimos nosotros, fundados en que la villa de Graus aragonesa, perteneció un tiempo, como todo el Condado de Ribagorza, a Cataluña; todavía en el siglo XVI la lengua usada en Graus era la catalana, y de aquello ha quedado un dialecto mestizo, en parte aragonés, o dígase castellano, en parte catalán.

Con ocasión de un mensaje dirigido por cuarenta mil barceloneses a mi malogrado hermano Joaquín, decía éste a los portadores del mismo, entre los justos elogios tributados a la seriedad del carácter catalán y al genio industrial y trabajador de esta raza, que en el cuadro de los apellidos españoles, el suyo y el mío es por excelencia, catalán. De modo que, en rigor, podría considerársenos tanto como de la colonia aragonesa en Barcelona, de la colonia catalana en Zaragoza. Esto viene a confirmar nuestra presunción: aquí estamos como en nuestra propia casa, comiendo fraternalmente con nuestros hermanos; hermanos de sangre, de raza, de historia; respirando nuestro amor a la patria chica, sano y confortador, para amar con mayor intensidad a la patria grande; fundiendo nuestras dos almas en una, rubricando nuestro pacto de unión para sostener nuestros fueros y afirmar nuestras libertades civiles, cuidando juntos "que el rey sea el primer esclavo de la ley", como hizo siempre Cataluña. (Grandes aplausos).

Os decía al principio, que me sería difícil poner en relación ideas y pensamientos que fluyen en tropel a mis labios. En pocas ocasiones ha sido tan intensa la impresión emotiva que experimenta mi espíritu al encontrarme entre vosotros y en esta ciudad, entre vosotros, porque traéis a mi memoria recuerdos de la infancia, porque vuelvo a través de muchos años a estrechar la mano de aquellos y aquellas con quienes había jugueteado, y que luego, repartidos por España, no habíamos vuelto a vernos. El habernos reunido en la Casa de Aragón, porque en ella se aspiran los aires de mi tierra bendita, porque estoy entre mis paisanos, porque, en una palabra, nos reunimos los hijos del Pilar para festejar regocijado a nuestra excelsa patrona, aquella Santa del Ebro, la más simpática de todas, ante la cual se ponen de hinojos los creyentes y los no creyentes, y que a su invocación nuestros labios modulan insensiblemente aquellas dulces palabras; "Dios te salve, Reina y Madre..." (Aplausos).

Y siento el natural temor a vuestros desproporcionados obsequios en relación con nuestra modestia, y con la modestia de nuestro Orfeón; de él no he de hacer elogio, pronto le vais a escuchar, y Barcelona será el benévolo juez que ha de fallar; pero, sí os diré, que este simpático grupo de agraciadas grausinas y de abnegados amigos míos le forman gentes honradas salidas de todas las esferas sociales, dada su población, y que por tanto, aquí tenéis la genuina, la verdadera representación de todo Graus, aquellos que tuvieron suerte de recoger los últimos latidos del "León", los que son y componen el pueblo de nuestro Costa. (Aplausos, ¡viva Costa!).

Almuerzo en el restaurante Tibidabo

Esa masa coral aragonesa, nacida en las faldas del bravío Pirineo, no viene aquí con ridículas pretensiones. Al venir a Barcelona, conocedores de su modestia, no vienen a cosechar laureles, ni a mendigar lucro, -vana pretensión sería-, viene a la hermosa capital del Principado, cuna de los orfeones, cultivadora del bello Arte, en busca de inspiración, a recoger sus enseñanzas, confiados en la benevolencia de catalanes y aragoneses, ya que reúne la simpatía coincidencia de ser el Orfeón que os visita, tanto catalán como aragonés, pues si la masa es de Graus, la dirección es de Cataluña.

Levanto mi copa en demostración de gratitud. Con vuestros obsequios nos habéis rendido; nos constituís en mayor deuda, nos obligáis a mayor reconocimiento; quedamos infinitamente confundido; Graus os envía el Orfeón como simpático mensajero que os trae de aquella villa del Ésera expresivo, cariñoso saludo; él os hablará con su música, que es el lenguaje universal y eterno por medio del cual se expresa el tierno idioma del entendimiento.

Y ahora, para terminar, y por mi exclusiva cuenta, os debo una declaración: admiro y aplaudo vuestro amor a la Región como parte integrante de la Patria. Yo soy regionalista como vosotros, pues si no lo fuera, no estaría aquí disfrutando de esta fiesta de progreso regional, y regionalistas son los aragoneses en Barcelona, prueba de ello es, el esfuerzo llevado a cabo para levantar su casa del "Centro Aragonés". Cuando se procura el engrandecimiento y prosperidad del pueblo en que se nace, y de la Región en que se vive, es que se siente la patria grande, próspera y feliz; de que cada casa, cada pueblo, cada Región es un trozo del todo, es un pedazo integrante de la patria española. (Murmullos de aprobación).

Habéis invocado a Costa y le habéis dedicado frases de ternura, yo os lo agradezco desde el fondo de mi alma. Tenéis razón; en los últimos años de su vida parece que Costa había encarnado el simbolismo de Patria; él la sentía, él la lloraba, y aquellas sus lágrimas eran rocío confortador en aquella su eterna aspiración, preocupación constante de redención, de redención de la patria envilecida y humillada y el ansia anhelante de mejoramiento moral y material de las clases trabajadoras, único sostén de la patria española.

Desde tierras de Castilla se os mira con recelo, pero es que nos os conocen, que no os comprenden, que no han estudiado vuestras aptitudes. Vosotros y nosotros amamos la región, adoramos la bandera que simboliza la patria como herederos de Wifredo; y Prusia nos da ejemplo de su poderío amparado en el engrandecimiento de sus regiones, federadas para la defensa y sostén de la Patria común.

Amad, amad mucho la bandera regional, que de la unión de todas ellas está zurcida la bandera rejuvenecida de la patria grande, de la patria española. (Grandes y prolongados aplausos).

El Ribagorzano, 18 de enero de 1917